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La sal en el México colonial
Después de la conquista, la conversión de los indígenas a las doctrinas católicas experimentó el sincretismo de algunas creencias en torno a la sal. Un ejemplo entre muchos lo podemos encontrar en la veneración de Nuestra Señora de la Sal de Ixtapa en Chiapas.
Después de la conquista, fueron cada vez más los artesanos que adoptaron las técnicas europeas para la cura de pieles, la fabricación de nuevos tipos de cerámica y vidriado, así como la manufactura de vidrio.
En México, desde el siglo XVI y hasta principios del XX, el uso de cloruro de sodio o de las efloresencias sumamente salinas (sal tierra) en el procesamiento de minerales de plata se mantuvo como factor decisivo en la industria salinera del país. La principal empresa abastecedora de sal en la etapa colonial y durante una parte del México independiente fue Salinas del Peñón Blanco.
Tambíén había otras regiones en las que se producía sal durante esta etapa de la historia de México. Destacaban las salinas de Cuyutlán en el estado de Colima donde hasta la fecha se sigue produciendo sal de excelente calidad y prestigio internacional
Con el objeto de garantizar una continua producción de la plata, la producción y la comercialización de la sal fueron prioritarios en toda la planificación virreinal. La necesidad de cloruro de sodio para la alimentación y las industrias domesticas, era relativamente predecible.
Fuente: Ewald, Ursula. La Industria Salinera de México 1560-1994. FCE. México. 1997. |


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Salinas del Peñón Blanco |
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AMISAC |

